miércoles, octubre 30, 2013

Alcohol en la sangre













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[101] “Alcohol en la sangre”

Un doctor a su paciente
le aconsejó ya no tomar,
el riesgo a su salud
era ya de preocupar.

–¿Acaso estoy muy grave?–
El hombre preguntó,
y el doctor amablemente
al paciente le explicó.

–Tanto alcohol tiene en la sangre
que es difícil de creer,
si no deja de tomar
va usted a fallecer.

Hace un rato cuatro muestras
de su sangre le tomaron,
de las cuatro queda una
pues ya tres se evaporaron.

Del libro "Buena rima, versos para reír". Obra publicada bajo la licencia: "Creative Commons Atribución-No Comercial-No derivadas 2.5 México"

martes, septiembre 24, 2013

Tremendas caries















[100] "Tremendas caries"

Después de muchos años
un hombre fue a visitar,
al dentista pues sus dientes
al fin quería reparar.

El dentista revisó
su boca con cuidado,
cada problema dejó
claramente anotado.

Después de un largo rato
revisando a su paciente,
se quedó muy pensativo
y dijo finalmente:

–¡Nunca había yo visto
el tamaño de esas caries!
¡Esas caries! , ¡esas caries!,
¡caries!, ¡caries!, ¡caries!

–El paciente le contestó:
–¿Se está burlando de mí?
¿Por qué repite tantas veces
si con una le entendí?

–¿Cómo cree –dijo el doctor–
que así me voy a burlar?
Es el eco en sus caries
lo que acaba de escuchar.

martes, julio 30, 2013

El pollo nuestro













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[93] "El pollo nuestro"

En la empresa de pollo frito
de fama internacional,
tuvieron una idea
bastante original.

Fueron hasta Roma
y con el Papa platicaron,
el proyecto que tenían
claramente le explicaron.

–Queremos –dijeron ellos–
al "Padre nuestro" cambiar,
una pequeña palabra
que nos va a beneficiar.

La parte donde se reza
"el pan nuestro de cada día",
por la frase "el pollo nuestro"
ahora se cambiaría.

–El pontífice les dijo:
–eso no puede ser,
cambiar esa palabra
no lo podemos hacer.

–Los de la empresa dijeron:
–los vamos a compensar
con millonario donativo
si deciden aceptar.

–No es posible dijo el Papa
no deben insistir,
semejante corrección
no se puede permitir.

–Los del pollo continuaron
necios insistiendo,
la cantidad del donativo
cada vez iba creciendo.

–El Papa después de un rato
se levantó de su lugar,
–Permítanme caballeros
lo debo consultar.

–Entró a su despacho
el teléfono tomó,
después de unos segundos
la línea respondió.

–San Pedro, ¿Cómo estas?
Habrás de disculpar,
pero tengo una gran duda
que te quiero preguntar.

Necesito ver si acaso
por favor tú me dirías,
¿cuándo vence el contrato
con las panaderías?

Del libro "Buena rima, versos para reír". Obra publicada bajo la licencia: "Creative Commons Atribución-No Comercial-No derivadas 2.5 México"

viernes, mayo 31, 2013

Chistes por numeros









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[85] "Chistes por números"

En un pueblito alegre
se acostumbraba reunir,
un grupo de muchachos
para jugar y reír.

Contar chistes era de ellos
su principal afición,
tanto así que ya tenían
su propia numeración.

Un joven dijo a los demás: 
–¡Un chiste voy a contar!
–¿Qué número?, ¿qué número?
–Le empezaron a gritar

–Contaré el cuatrocientos
para ustedes este día.
–Todos rieron con el número,
sabían a cual se refería.

Cuando una chica pidió
su turno para hablar,
solo dijo: —¡Ciento cuatro!
¡Y fue la risa del lugar!

Nadie rió cuando un muchacho
dijo: –Contaré el número cien,
¿Por qué no ríen? –preguntó
–¡Ese no lo cuentas bien!

Del libro "Buena rima, versos para reír". Obra publicada bajo la licencia: "Creative Commons Atribución-No Comercial-No derivadas 2.5 México"

domingo, abril 28, 2013

Pollo golpeado

















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[102] "Pollo golpeado"

A una tienda de carnes
llegó una mujer un día,
un pollo para un caldo
era lo que pedía.

El carnicero le mostró
el único que tenía,
la mujer lo revisó
pero no le convencía.

–¿No tiene uno más grande?
–Se decidió a preguntar,
el hombre no tenía
pero quiso aparentar.

–¡Claro que sí señora!
Déjeme revisar,
voy a la trastienda
veré que puedo hallar.

–Tomó el ave el carnicero
y en la mesa la azotó,
la golpeó hasta que un poco
el pollo se alargó.

–¿Qué le parece este?
–A la dama preguntó,
–¿No tiene uno más grande?
–Ella respondió.

De nuevo en la trastienda
al pollo volvió a azotar,
¡muy fuerte contra la mesa!
Para poderlo estirar.

–¿Qué tal este? –dijo él.
Ella lo revisó,
–Si tuviera uno más grande
lo compraría –afirmó.

El hombre volvió a lo mismo
y un poco más dejó estirado,
al pollo ¡con tanto golpe
que en la mesa le había dado!

Cuando él se lo mostró
dijo ella: –Lo llevaré,
y también quiero comprar
el primero que miré.

Del libro "Buena rima, versos para reír". Obra publicada bajo la licencia: "Creative
Commons Atribución-No Comercial-No derivadas 2.5 México"

jueves, febrero 28, 2013

Primeros en la Luna













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[83] "Primeros en la Luna"

El primer hombre en la luna
investigaciones han revelado,
no fue un americano
como se había pensado.

Después de estar en la Luna
Neil Armstrong unos instantes,
se dio cuenta que ya habían
otros visitantes.

Eran humanos también,
¡de suerte no eran marcianos!
Se acercaron a recibirlo
con un apretón de manos.

Era un equipo de astronautas
¡que de China había llegado!
–¿Cómo haberlo logrado?
–dijo Armstrong asombrado.

–Ellos le respondieron:
–'Sel' muy sencillito:
solo 'ponel' un chinito,
'aliba' de 'otlo' chinito,
'aliba' de 'otlo' chinito,
'aliba' de 'otlo' chinito,
'aliba' de 'otlo' chinito,
'aliba' de 'otlo' chinito,
'aliba' de 'otlo' chinito...

Del libro "Buena rima, versos para reír". Obra publicada bajo la licencia: "Creative Commons Atribución-No Comercial-No derivadas 2.5 México"

sábado, enero 26, 2013

Pastillas de la memoria

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[84] "Pastillas de la memoria"

Un caballero mayor
con otro platicaba,
sobre como la memoria
con la edad les empeoraba.

–Yo tomo una pastillas
–le dijo el hombre a su amigo–,
¡Lástima que no las traigo
en este momento conmigo!

Mejoran la memoria
las puedo recomendar,
te voy a dar el nombre
¿tienes con que anotar?

Se llaman... ahora veras
tienen un nombre cortito,
déjame hacer memoria...
dame un segundito...

¿Cómo se llama la flor
que deshojan las mujeres?
–¿Margarita? –dijo el otro–
¿A esa te refieres?

–¡Margarita! –gritó el primero
hacia su esposa volteando,
–¿Cuáles son las pastillas
esas que me estoy tomando?

Del libro "Buena rima, versos para reír". Obra publicada bajo la licencia: "Creative Commons Atribución-No Comercial-No derivadas 2.5 México"