jueves, abril 21, 2011

Divino alimento


www.buenarima.com
[92] "Divino alimento"

En esos tiempos Jesús
a sus apóstoles llamó,
al pie de una colina
a ellos se dirigió.

–Tomen una piedra
y subamos por aquí.
–Todos obedecieron
e hicieron luego así.

Cada quien había tomado
una piedra regular,
pero Judas que era flojo
no quiso batallar.

La piedra ¡más pequeña!
Decidió habría de tomar,
subirían la colina
y no se quería cansar.

Una vez ya estando arriba
en el lugar más elevado,
Jesús dijo a los doce
–Está bien hemos llegado.

–Luego hizo una plegaria
que a todos sorprendió,
pues las piedras que llevaron
¡en panes convirtió!

Pudieron saciar su hambre
menos Judas es decir,
pues un panecito logró
al milagro ocurrir.

Al día siguiente igual
Jesús de nuevo pidió,
que tomaran una piedra
y la colina subió.

Judas esta vez
quiso aprovechar,
subió un peñasco tan grande
¡que apenas podía cargar!

Como una hora los demás
lo tuvieron que esperar,
agotado llegó a la cima
a punto de desmayar.

Una vez que tuvo aliento
a Jesús se dirigió:
–¡Convierte en pan las piedras!
–Ansioso le pidió

–Eso no es necesario
–Jesús le respondió.
–Hoy les traje unos tamales
que mi madre nos envíó.

Del libro "Buena rima, versos para reír". Obra publicada bajo la licencia: "Creative Commons
Atribución-No Comercial-No derivadas 2.5 México"

Huevos de pascua


www.buenarima.com
[10] "Huevos de pascua"

Una mujer en el mercado
huevos de pascua compró,
los más multicolores
de entre todos escogió.

Los compró para sus hijos
para verlos disfrutar,
pero antes de entregarlos
los tenía que ocultar.

Por eso en el gallinero
justo en las esquinas,
guardó los hermosos huevos
debajo de unas gallinas.

Más tarde sin sospechar
llegó el gallo colorado,
los coloridos huevos
lo pusieron enojado.

Sería casualidad
lo que después pasó,
¡Pero el pobre pavo real
difunto amaneció!

Del libro "Buena rima, versos para reír". Obra publicada bajo la licencia: "Creative Commons
Atribución-No Comercial-No derivadas 2.5 México"

viernes, abril 15, 2011

¿Quién me llama?



www.buenarima.com
[18] "¿Quién me llama?"

Un hombre muy despistado
a los toros acudió,
ya casi estando en la puerta
–¡Venancio! –Escuchó.

Se salió de estar formado
y al que gritaba buscó,
pero al no mirar a nadie
de nuevo se formó.

Ya casi hasta la puerta
llegaba nuevamente,
y otra vez –¡Venancio!
–Se oyó entre la gente.

Se volvió a salir el hombre
y de vuelta volvió a buscar,
al que gritaba "Venancio"
mas no lo pudo hallar.

Se formó por vez tercera
y casi para llegar,
otra vez –¡Venancio!
–La voz volvió a gritar.

El hombre entre la gente
se puso fuerte a gritar:
–¡Que no me llamo Venancio!
¡Ya dejen de molestar!

Del libro "Buena rima, versos para reír". Obra publicada bajo la licencia: "Creative Commons Atribución-No Comercial-No derivadas 2.5 México"